12:02h. Fuente: EUROPA PRESS
¡Por fin un poco de glamour en el mundillo rosa! Tom Cruise llegó a Madrid a principios de semana para presentar 'Collateral' y revolucionó a todas las "cinéfilas", que no dudaron en llenar la Gran Vía para recibir al actor americano. Y mereció la pena, porque él las correspondió con honores y no paró de firmar autógrafos y de hacerse fotos en una hora y media. Eso sí que es mimar a las fans y lo demás son tonterías, porque incluso no dudó en salir de marcha por las calles de la capital y en mezclarse con los ciudadanos de a pie. Promoción o devoción, el caso es que Tom dejó su sello.
Pero sus seguidoras no sólo se derritieron con sus atenciones, sino con su naturalidad y especial habilidad para mantener contentas a sus ex. Ahí tenemos a Tom completamente integrado en la familia Cruz: comió con todos ellos, se acerca al rodaje del anuncio de Penélope, luego lo acompañan en el estreno de la película. Esto es buen rollo, porque además ya conoce hasta al concuñado. Y es que Mónica y Miguel Ángel Muñoz ya no tienen ningún reparo en pasear su amor. Habrá tomado ejemplo de su hermanísima, que, en un alarde de sinceridad, confirmó a la prensa su relación con Matthew McConaughey. Será del reducido grupo que opina que contra un rumor la mejor defensa es una buena exclusiva.
Mientras tanto, el famoseo nacional sigue inmerso en el triángulo Eugenia - Carla - Fran, que se amplía por momentos con las colaboraciones de Cary Lapique y la duquesa de Alba. Si Cary sufre en silencio las consecuencias de ser madre y celestina, la duquesa se ha apresurado a asegurar que su hija es el verdadero amor de Francisco y que las demás son "segundos platos". En fin, como dice 'El golosina', ¿qué madre no defiende a sus cachorros? Sin embargo, parece que Carlos Goyanes no está muy de acuerdo con los amoríos del torero y de su hija Carla y no le hace mucha gracia que la modelo haya pasado el mes de agosto siguiéndolo de plaza en plaza.
Por su parte, otras de las familias veteranas e incombustibles del papel couché siguen con sus quehaceres veraniegos. No se puede quejar Rocío Jurado de marido, porque no sólo estuvo pendiente de ella día y noche cuando la tonadillera estaba en el hospital, sino que además le lleva el niño a Miami para que empiece el cole y encima le agasaja con una deliciosa mariscada para celebrar su vuelta. A la cena también acudió Rocío Carrasco, que se toma con buen humor los rumores sobre una posible doble infidelidad de su novio Fidel. Pues nada, aquí risas y después que se entiendan ellos...
Y mientras a unos les sacan novias, a otras les salen padres. La verdad es que Chenoa no hace mucho caso a Leandro, su supuesto padre biológico, que ya tiene la friolera de 17 hijos, siete reconocidos; ¿Se preocupará por los otros diez igual que por la cantante? Y entre padres e hijos está el juego. Por un lado, Maite Zaldívar, que continúa incombustible al lado de su hija Eloisa y ejerce de madre y de padre mientras Julián Muñoz va de bolos con la Pantoja. Por otro, mientras en España muchos esperan ansiosos la noticia del embarazo de la Princesa de Asturias, Rania de Jordania está esperando su cuarto hijo. Y por último, los Beckham, que están esperando a su tercer retoño. Ni Nurias Bermúdez ni Rebecas Loos son capaces de separar este matrimonio unido por el amor. o por la publicidad.