12:00h. Fuente: EUROPA PRESS
Era de esperar que la relación sentimental entre Carla Goyanes Lapique y Fran Rivera se convirtiera en el bombazo noticioso de la prensa rosa, pero las especulaciones podrían haber acabado inmediatamente con el romance y pueden traer cola. El escándalo se desató cuando se publicaron unas declaraciones de Eugenia Martínez de Irujo, por supuesto no autorizadas y desveladas por un deslenguado confidente, en las que hablaba de máxima traición por parte de los Lapique, declaraciones algo lógicas si tenemos en cuenta de que la pareja lleva ya tiempo a punto de reconciliarse y que la familia Lapique es íntima de los Ordóñez y de la propia Eugenia desde muchos años atrás.
Luego llegaron una oleada de barbaridades, que si Carla se había quedado embarazada y había ido a abortar a Londres, que si Rivera estaba liado con la propia madre de la chica, una indignadísima Cari Lapique que ha enviado un comunicado a todos los medios negando tajantemente esta serie de rumores sin fundamento, y amenazando con denunciar judicialmente tanta calumnia. Incluso se ha hablado del pasado judicial del padre de Carla, un detalle de mal gusto, pues hace diez años que este señor salió absuelto de los cargos que se le imputaban.
Luego a Fran que nunca ha estado exento de líos de faldas, le han salido otras novias que presuntamente compaginaba con Eugenia y la propia Carla, una camarera sevillana que al parecer tuvo mucho que ver con la ruptura con Eugenia. Pero lo cierto es que de lo dicho no hay pruebas, solamente se puede confirmar que ha existido una relación entre Fran y Carla que a Eugenia le ha sentado fatal.
Pero no ha sido el último escándalo de la semana, pues Isabel Pantoja y Julián Muñoz atacan de nuevo. La tonadillera no gana para pleitos, pues ahora tiene un nuevo juicio con unos muchachos a los que supuestamente agredió Julián Muñoz en la playa porque les estaban fotografiando. Los chicos afirmaron en un plató televisivo que estaban haciendo instantáneas al mar y que no conocían a la pareja (eso si que cuesta creérselo, pues habría que ser ermitaño para no conocer en España a la Pantoja y a su novio ex alcalde). Dicen además que Julián les agredió con un guante de boxeo en la playa, que finalmente no era tal, sino que era un guante de pesca.
Sería mucho suponer que Cachuli se armara con semejante armatoste en la playa, un lugar que no tiene nada que ver con un cuadrilátero de boxeo, por mucho que se prepare para evitar el seguimiento de los periodistas.
Para rematar la semana, nuestra Rocío Jurado, que ya se encuentra mucho mejor y que acudió como cada año a la procesión de la Virgen de Regla. Los medios de comunicación esperaban expectantes la reaparición de la querida chipionera que no quiso perderse el paso de la Virgen desde el balcón de su casa arropada por toda su familia. La verdad es que se agradecen noticias como ésta en medio de tanto escándalo.
En fin, que la vuelta de las vacaciones ha sido de lo más ajetreada, aunque la semana finaliza con una triste noticia, el fallecimiento del queridísimo periodista Matías Prats, cuya inconfundible voz nunca desaparecerá del corazón de los españoles.