
09:50h. Fuente: EUROPA PRESS
La estrella de Hollywood Nicole Kidman y su marido, el cantante Keith Urban, pidieron el jueves a los paparazzi que los dejen tranquilos junto a su hija Sunday Rose, ya que dijeron que es una "pequeña muñeca" que se asustaría con la atención de la prensa.
"Keith y yo estamos pidiendo a la prensa que nos dé algo de espacio para que podamos caminar por Sidney y mostrarle nuestra ciudad a nuestra hija", dijo Kidman a la estación de radio 2Day FM de Sidney.
"Ella es pequeña, es como una muñeca. Sólo pedimos que no le saquen fotos de la cara porque se asusta mucho", dijo Kidman.
Urban, Kidman y la pequeña Sunday llegaron el miércoles a Sidney, después de que la actriz ganadora del Oscar diera a luz en Los Angeles en julio.
A diferencia de otras celebridades, no se han vendido fotografías de Sunday, y Urban, músico country, dijo que no tenía intenciones de hacerlo. "Entiendo el interés que existe. Pero al mismo tiempo es nuestra hija", dijo el cantante al programa de radio.
Medios locales dijeron que los paparazzi siguieron a Kidman, Urban y Sunday hasta su hogar en la bahía de Sidney, pese a que la pareja utilizó varios vehículos como señuelos para evitar a los fotógrafos.
Pese a que piden privacidad, Kidman y Urban, como todos los padres, se muestran felices al hablar de su bebé. "Sunday se parece a Keith, aunque tiene el pelo de tono rojizo", dijo Kidman, quien fue pelirroja y tuvo pecas durante su juventud. Urban comentó que ser papá es un sentimiento "asombroso" y que sólo los padres lo pueden entender.
"Quienquiera que tenga hijos sabe que existe un sentimiento que sólo puedes experimentar cuando los tienes", dijo. "Ella es asombrosa. No tengo ansias de salir de gira y tener que dejarla", agregó.