
11:59h. Fuente: EUROPA PRESS
Después de un accidentado regreso a Londres de sus vacaciones en el Caribe, la cantante Amy Winehouse afronta ahora un juicio por agresión. Los hechos por los que la artífice de 'Back to black' tendrá que comparecer ante la justicia británica sucedieron el año pasado, cuando Winehouse agredió a una seguidora que le hizo una foto.
La semana pasada, Amy Winehouse ya dio que hablar nada más poner un pie en tierra a su regreso a Londres. Al parecer, nerviosa por todo el proceso de divorcio que ha lanzado su marido -recientemente salido de prisión- la cantante no soportó con mucho estoicismo las miradas que le lanzaba un pasajero, y se levantó para enfrentarse con él.
El carácter de Amy Winehouse, en cualquier caso, no viene de nuevas. El próximo 17 de marzo deberá comparecer ante la justicia británica por un caso de agresión ocurrido el año pasado. Al parecer, durante un festival de música celebrado en septiembre del año pasado, la cantante agredió a una seguidora que le había pedido una foto.
Según la declaración de Sherene Flash, de 30 años, Amy Winehouse aceptó que le hiciera la foto, pero cuando apretó el botón arremetió contra ella y le golpeó en la cara y un brazo. Informaciones del diario 'Evening Standard' apuntan que durante ese mismo festival, Winehouse supuestamente escupió a la hermana de la novia del Príncipe Guillermo de Inglaterra y le dio un cabezazo al fotógrafo oficial.
Por estos hechos, Amy ha acudido esta misma semana a declarar a una comisaria de Policía, para someterse a varias preguntas de los agentes que querían esclarecer algunos aspectos de la denuncia presentada por Sherene Flash. Winehouse, que ha vuelto de un largo retiro recientemente, se encuentra inmersa en el proceso de separación de su marido, que ha rechazado una oferta de 111.000 euros por el divorcio.
Al margen de esta disputa con su marido -condenado a 27 meses de prisión por lesiones graves e intento de perversión a la corte de justicia- la cantante parece decidida a 'limpiarse' definitivamente de su adicción a las drogas. Para ello, planea mudarse de su casa del barrio de Candem al suburbio de Barnet, donde podrá estar más cerca de donde vive su madre y alejarse de los malos recuerdos de su actual hogar.